Nos acercamos a la Facultad de Agronomía, y su actual Vicedecana Dr.C. Yusimi Pérez López, quien fue graduada de esta institución, nos cuenta sus experiencias.
¿En qué año comenzó a estudiar en la universidad y cómo se desempeñó durante su carrera?
Comencé en la universidad en el año 1998, es decir, en el curso 1998-1999, para estudiar la carrera de Agronomía. Yo provenía de Técnico Medio en Agronomía y, lógicamente, para entrar a la universidad debía pasar un curso preparatorio que se inició antes de llegar a la universidad. En esos primeros momentos, como yo ya era dirigente de la Unión de Jóvenes Comunistas, comencé en la universidad como dirigente política. Por varios cursos fui la Secretaria del Comité de Base de mi año, aproximadamente dos o tres años. Eso me dio la posibilidad de ser parte de la UJC por aquel momento del Complejo, ya que la estructura era diferente a lo que tenemos hoy. Éramos complejo docente estudiantil que incluía los centros de investigación cercanos a la universidad y también la universidad, por tanto, era una estructura de Comité de la UJC bien amplia y abarcadora. Entonces, estuve alrededor de 3 o 4 cursos también en ese comité de la UJC del Complejo. Ya después en toda esa etapa, en las actividades que se planificaban, estudiantiles o las actividades políticas, ya fuera por la UJC o convocadas por la FEU (que de hecho la UJC y la FEU van de la mano) también estábamos de conjunto. Estamos hablando de las antiguas brigadas estudiantiles de trabajo, de los movimientos que existían, de las campañas de frío, que eran el aporte que hacían los jóvenes universitarios al desarrollo agrícola, específicamente en la cosecha de la papa, en la provincia de La Habana. Eran etapas diferentes y las cosas que se vivían eran diferentes. Son muchas anécdotas con relación a esa parte de la vida estudiantil, ya que como les decía, era totalmente diferente a lo que es hoy. Ya hoy la vida estudiantil y la vida universitaria ha cambiado un poco. Antes era un poco más activa, que no quiere decir que no sea activa en los momentos actuales, pero era más activa en el sentido que nos trasladábamos para cualquier lugar. Nos íbamos para el campo, nos íbamos para la playa, para un municipio determinado, para determinadas escuelas, aportando en otras actividades y en otras tareas. Entonces, en sentido general, me inicié en la universidad en la actividad política, como dirigente desde el punto de vista estudiantil.
¿En qué año se graduó y cuales ha sido las responsabilidades que ha asumido desde su graduación hasta la actualidad?
Bueno, como inicié en el año 1998 curso 1998-1999, mi año de graduación fue en el 2003, es decir, ya ahora llevo en la Universidad 17 años y un poquito. Una vez que salí de la vida universitaria, lógicamente por la trayectoria estudiantil que había tenido y por ser reserva científica, me proponen ser profesora de la Universidad, un proceso que acepté, porque, además, había resultados para ellos. Y bueno, en el 2003 inicié mi carrera como profesora recién graduada. Como siempre, continúe la vida política, es decir, la dirección política, ya no tanto en la UJC, aunque en los primeros inicios sí, pero también se me hizo el proceso especial para ser militante del Partido y estuve un tiempo como doble militante, o sea, de la UJC y del PCC. Fui Secretaria General del núcleo del Departamento de Producción Agrícola. Así estuve alrededor de dos cursos y fui liberada por el hecho de que tuve que realizar el doctorado fuera de Cuba, es decir, en el año 2012, aproximadamente, salí en una misión para complementar el doctorado en Brasil. También fui miembro del Comité del Partido de la Universidad, además de eso, fui miembro del sindicato a nivel de la Universidad, atendiendo el movimiento de la ANIR. Alrededor de 2 o 3 cursos estuve en esa responsabilidad, una tarea que se me dio porque en aquellos momentos, yo creo que fue aproximadamente en el 2003-2004, si mi memoria no me falla, se me dio la misión de rescatar un poco ese movimiento en la Universidad, que no estaba activo y de alguna manera lo rescatamos un poco. En esos años, en la Universidad se premiaron algunos trabajos por resultados que tuvo la investigación, el trabajo de muchos años, no solo en la Facultad de Agronomía, que es en la que me desempeño, sino también a nivel de universidad, relacionados con los logros que teníamos desde el punto de vista de tecnologías e innovaciones y, lógicamente, a eso se le dio un impulso desde mi punto de vista en ese momento. Fuera de esas actividades, de ser parte del sindicato de la Universidad y ser miembro del Comité del Partido, lógicamente he ido en avances, ya decía, son 17 años, quizás un poquitico más en la Universidad y actualmente las responsabilidades que tengo no son políticas directamente, sino que son institucionales o administrativas, desempeñándome como Vicedecana que atiende la formación del profesional en la Facultad de Agronomía. Hace alrededor de tres cursos que asumí esa responsabilidad, una responsabilidad que creo que es bastante fuerte, bastante dura y en los momentos actuales organizar un proceso docente es bien complejo, pero bueno, contamos con la ayuda y el apoyo de todas las estructuras a nivel de Facultad y a nivel de Universidad para poder desarrollar el trabajo.
¿Cuántas veces ha participado en esa tarea de impacto en el enfrentamiento a la Covid-19, en qué zona y cuál ha sido la principal motivación para participar en estas tareas?
Bueno, a partir del inicio de esta pandemia todos hemos estado asustados, con el miedo de que alguien pueda contagiarnos o contagiarnos por diferentes causas. Por un momento siempre lo pensé, porque se ve por el televisor, que está la participación de muchos jóvenes, y no solo jóvenes, sino también especialistas de la salud, de educación, todos los sectores que están implicados en aportar y dar su granito de arena para ayudar a que la pandemia sea eliminada lo más rápido posible. En mí siempre tenía ese bichito de poder participar, yo tenía un interés personal, no por nada en común ni porque algún familiar mío se haya enfermado, o por otra cuestión, sino que era simplemente el deseo de yo aportar también. No porque no estuviera haciendo nada en casa, porque al final estamos en otras condiciones, pero no hemos dejado de trabajar, ni siquiera estando en confinamiento, pero sí consideraba que para mí era justo y era necesario dar un aporte y poder ayudar a personas que estaban convalecientes y a los que tenían alguna dificultad, entonces, nada, se hizo la convocatoria por parte de la Universidad. En la Universidad se creó un centro de aislamiento y, además, hay un hospital que atiende los casos positivos, y nada, a través de la convocatoria que se hizo yo estuve dentro las personas que dieron el paso al frente. Yo asumí la responsabilidad de hacerlo, ya participé en una ocasión. El equipo que estuvimos en esa tarea cumplimos bien y nuevamente la Facultad de Agronomía va a entrar al centro de aislamiento a partir del día 15 de junio y bueno, yo nuevamente voy a entrar a la misión una vez más, ya les decía para ayudar y un poco que tener ese sentido de humanidad, de la necesidad que hay de ayudar a las personas que están enfermas en este caso. Bueno, voy a entrar por segunda vez a esta misión y considero que es muy importante, porque, sobre todo, tenemos que ser humanos y tenemos que ser agradecidos, y cuando una persona está en problemas lo mejor que podemos hacer es ayudarlo y extender la mano y, por sobre todas las cosas, yo trato de ayudar a los que tienen necesidad.
¿En estos 45 años de la Universidad Agraria de La Habana qué le desea a su comunidad universitaria?
Bueno, en este 45 aniversario, y de los 45 que ya yo llevo 17 formando parte de la Universidad. Lo primero que le deseo a la Universidad, que siga siendo unida, que los profesores y los estudiantes que en ella estamos seamos, por supuesto, más responsables y más conscientes de la misión y la tarea que tenemos; los profesores para formar unos futuros profesionales y, por supuesto, los estudiantes que se formen lo mejor posible con el conocimiento y con lo que se les brinda en la Universidad; que sean capaces de trasladar eso a la vida profesional una vez que salgan de la Universidad. Entonces, mucha unidad, mucho compromiso también con la propia Universidad y, sobre todo, con el entorno y con el territorio donde viven, y más en estos momentos actuales en los que necesitamos que los nuevos profesionales que se formen, sean capaces de llevar todos esos conocimientos a su acción; que seamos mejores como Universidad también, que creo que poco a poco hemos sido mejores y hemos ido siendo más activos en todos los procesos de dentro de la universidad y hasta fuera de la universidad.
¿En una palabra, qué significa para usted Universidad Agraria de La Habana?
Compromiso, responsabilidad pudiera ser también.
¿En qué piensa cuando le hablan de la Universidad Agraria de La Habana?
Bueno, yo acabo de decir que son 17 años en la Universidad y quizás yo, que he tenido la experiencia de estar fuera un tiempo, por las cuestiones que yo mencioné anteriormente, quizás es cuando más se siente la falta, la necesidad de estar en la Universidad y, por sobre todas las cosas, que se extraña, primero porque somos una universidad que no se parece en nada, ni siquiera a otras que son del mismo país, y creo que eso es algo muy importante. La Universidad Agraria tiene sus características, tiene su forma. Las personas que estamos en ella, tanto profesores como estudiantes, somos personas muy simples, muy sencillas, pero yo creo que somos muy humildes y sinceros. Eso es otra de las cuestiones que se extrañan y que cuando no estamos en la Universidad tenemos ese deseo de venir a verla. La Universidad ha cambiado mucho en estos 45 años, creo que hasta la visión de ella es más bonita. Ya no está igual que cuando yo comencé en esta universidad y esas son de las cosas que también cuando la vemos bonita, cuando la vemos cuando se proyecta o se modifica, se pone bonita como decimos, también nos gusta y nos gusta mucho más. Entonces es que tienes siempre ese deseo de venir, de estar en ella, ya decía: por las personas que están en ella, por su entorno, considero que es bonita. Son esas las cuestiones por las cuales me levanto con deseos de llegar aquí, de poder trabajar y, por qué no, de pasarla bien aquí en la Universidad, porque se pasa bien.

