El 15 de marzo de 1878, durante una entrevista sostenida por Maceo con el general español, Arsenio Martínez Campos, en el lugar conocido como Mangos de Baraguá , quedó clara la intransigencia e inconformidad del jefe insurrecto con lo pactado en El Zanjón apenas un mes antes.
Ese acuerdo fue inadmisible para quienes, desde los campos cubanos, mantenían incólume la voluntad por la liberación definitiva de la Isla y estaban dispuestos a proseguir las acciones bélicas.
“Cuba es y será, un eterno Baraguá”

